Menos trabajo manual
Quitamos el trabajo manual repetitivo y conectamos sus sistemas
En la mayoría de las empresas los mismos datos se introducen varias veces: una en el correo, otra en una hoja de cálculo, otra en el programa de contabilidad. Es trabajo que usted paga y que no aporta nada. La automatización de procesos significa que esos pasos ocurren solos, y su gente se dedica a lo que de verdad necesita una persona.
Qué tareas merece la pena automatizar — y cuáles no
No todo debe automatizarse. Una tarea que ocurre una vez al mes y lleva diez minutos no lo merece; una que alguien hace veinte veces al día casi siempre sí.
Por eso empezamos mirando cómo trabaja hoy, no con una solución ya decidida. Buscamos los pasos que se repiten, consumen tiempo y no exigen ninguna decisión. Suelen ser pocos, y resultan evidentes en cuanto alguien los dice en voz alta.
- Se repite a menudo y siempre igual
- Lleva tiempo pero no exige criterio
- Los mismos datos pasan por varios sistemas
- Frena otra cosa mientras espera a hacerse
- Se hace mal con facilidad, porque es aburrida
Qué puede ocurrir solo
Normalmente son cuatro o cinco cosas que cualquier empresa hace a diario. No hace falta cambiar su forma de trabajar: se trata de que el mismo trabajo exija menos manos.
- Pedidos y solicitudesllegan por correo, desde su web o por teléfono y entran directamente donde usted los sigue
- Facturas y documentosse emiten, se envían y se archivan sin que nadie los teclee otra vez
- Informesse montan solos y llegan hechos, en lugar de prepararse a fin de mes
- Comunicación con clientesconfirmaciones, recordatorios y respuestas a las preguntas de siempre
- Datos entre sistemassu web, su almacén y su contabilidad ven lo mismo
Ejemplos por tipo de negocio
Las situaciones siguientes son ejemplos, no proyectos nuestros. Las mostramos porque son la forma más habitual de este problema: probablemente reconozca la suya.
Los pedidos llegan a tres sitios y el stock se actualiza a mano. El resultado es vender algo que no hay. Conectar la tienda con el almacén elimina las dos cosas.
Cada entrega se introduce otra vez para facturar y una tercera para el informe. Una sola entrada puede alimentar las tres.
Las citas se confirman por teléfono y los recordatorios se olvidan. Las confirmaciones y recordatorios automáticos reducen los huecos sin que nadie llame.
Los datos de lo producido se apuntan en papel y se teclean por la tarde. Recogidos una vez, en el sitio, pueden llegar a los informes al instante.
Cómo se lleva a cabo
Por etapas, y cada etapa deja algo funcionando. No desaparecemos durante meses para volver con un sistema terminado: lo primero que funciona suele ser la tarea más pesada, porque ahí la diferencia se nota enseguida.
- Conversación y revisiónqué hace hoy y adónde se va el tiempo
- Propuestaqué pasos desaparecen, en qué orden y qué cambia para su gente
- Primera automatizaciónuna tarea, funcionando, en su entorno real
- Ampliaciónlos siguientes pasos, ya sobre algo probado
- Seguimiento y mantenimientoporque los sistemas con los que conectamos cambian
Dónde la IA ayuda de verdad y dónde es innecesaria
La IA vale la pena cuando la tarea exige entender un texto, una voz o un documento: leer un correo y sacar el pedido, reconocer lo que hay en una factura (eso se llama OCR), responder a una pregunta formulada libremente.
Cuando la regla es clara y sin ambigüedad —«si el pedido pasa de cierto importe, mándalo a aprobación»— normalmente es mejor una regla sencilla. Es más rápida, más barata y no puede equivocarse. La tecnología que automatiza esos pasos sin IA se conoce como RPA y en buena parte de los casos es exactamente la opción correcta.
Lo decimos porque la diferencia le importa: una regla se construye una vez y funciona. La IA hay que comprobarla, limitarla y vigilarla. Si alguien le ofrece IA para todo, es buen momento para hacer más preguntas.
Qué determina el alcance y el coste
No hay un precio único razonable, porque no hay un volumen único de trabajo, y por eso no publicamos ninguno. Los factores son pocos y fáciles de comprobar, y normalmente se pueden estimar tras una conversación.
- Cuántos procesos se automatizan y cuántos pasos tiene cada uno
- Con cuántos sistemas y con cuáles hay que conectar
- Si esos sistemas ofrecen una vía de entrada o hay que rodearlos
- Cuántos datos pasan por el proceso y de cuántos tipos
- Si se construye algo nuevo o se conecta lo que ya existe
Preguntas frecuentes
¿Tenemos que cambiar los programas que usamos ahora?
Normalmente no. Conectamos lo que ya existe más a menudo que lo sustituimos: cambiar un sistema que funciona es caro y arriesgado, y rara vez es lo que faltaba.
¿Y si nuestros sistemas son antiguos?
Es lo habitual y suele tener solución. Aunque un programa no tenga una vía moderna de entrada, casi siempre hay forma de sacar y meter datos. Lo comprobamos antes de prometer nada.
¿Qué pasa cuando algo falla?
La automatización se construye para pararse y avisar, en lugar de seguir en silencio. El problema se ve, no se descubre una semana después en un informe.
¿Nuestra gente se quedará sin trabajo?
En la práctica pasa otra cosa: las mismas personas dejan de meter datos y empiezan a hacer el trabajo para el que se las contrató. La automatización es buena repitiendo e inútil decidiendo.
¿Quién lo mantiene después?
Nosotros, si usted quiere. Los sistemas con los que conectamos cambian, y lo que depende de ellos necesita vigilancia. También puede asumirlo su equipo: entonces lo entregamos con la documentación necesaria.
Díganos qué le quita más tiempo
Describa brevemente qué le frena. Le diremos qué puede desaparecer y qué no merece la pena tocar.
